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Chapter 5: La## Chapter 5: La mujer a mujer a la que intentó humillar tenía más la que intentó humillar tenía más dignidad que ella

Rocío permanec dignidad que ella

Rocío permaneció de pie, con Bruno apoyado contra su hombro.

ió de pie, con Bruno apoyado contra su hombro.

—¿Hablar conmigo? —preguntó—. ¿Para qué?—¿Hablar conmigo?

—preguntó—. ¿Para qué? ¿Para decirme que soy una mala madre?

Irene negó lentamente.

—No lo ¿Para decirme que soy una mala madre?

Irene negó lentamente.

—No lo sé. Alma no me explicó sus motivos. Solo pidió que sé.

Alma no me explicó sus motivos. Solo pidió que, cuando terminara la valoración, le permitiéramos hablar si, cuando terminara la valoración, le permitiéramos hablar si ambas estaban de acuerdo.

—Pues yo no tengo nada que hablar ambas estaban de acuerdo.

—Pues yo no tengo nada que hablar con ella.

—Está en su derecho de neg con ella.

—Está en su derecho de negarse —respondió Irene—. Pero no convierta esa decisión en otra oportunidad para insultarse —respondió Irene—. Pero no convierta esa decisión en otra oportunidad para insultarla.

Rocío sintió que la cara le ardía.

—¡arla.

Rocío sintió que la cara le ardía.

—¡Usted disfruta provocándome!

—No, señora. Estoy trabajandoUsted disfruta provocándome!

—No, señora. Estoy trabajando.

Irene se dio la vuelta y regresó al área clínica.

Rocío la.

Irene se dio la vuelta y regresó al área clínica.

Rocío la siguió con la mirada, furiosa por no haber conseguido arranc siguió con la mirada, furiosa por no haber conseguido arrancarle una reacción. Después miró a Patricia.

—Quiero que quedearle una reacción. Después miró a Patricia.

—Quiero que quede claro que esa enfermera me trató con una falta de respeto terrible claro que esa enfermera me trató con una falta de respeto terrible.

—Su declaración puede incluirse en el reporte —respondió Patricia.

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—Su declaración puede incluirse en el reporte —respondió Patricia.

—¡No me conteste como una grabadora!

Patricia respir—¡No me conteste como una grabadora!

Patricia respiró hondo.

—Señora, entiendo que está molesta. Pero necesitamos mantener laó hondo.

—Señora, entiendo que está molesta. Pero necesitamos mantener la calma en esta recepción.

Rocío abrazó a Bruno con más fuerza.

—V calma en esta recepción.

Rocío abrazó a Bruno con más fuerza.

—Vámonos, mi amor. Aquí nadie sabe tratar a lasámonos, mi amor. Aquí nadie sabe tratar a las personas.

Sin embargo, Bruno no respondió.

El personas.

Sin embargo, Bruno no respondió.

El niño miraba hacia el pasillo. Había escuchado a niño miraba hacia el pasillo. Había escuchado a su madre quejarse desde que llegaron, y aunque no su madre quejarse desde que llegaron, y aunque no comprendía todos los detalles, sí entendía algo: cada comprendía todos los detalles, sí entendía algo: cada vez que alguien intentaba ayudar a Alma, su madre se enfadaba.

—Mamá —dijo finalmente vez que alguien intentaba ayudar a Alma, su madre se enfadaba.

—Mamá —dijo finalmente—, ¿la señora va a tener a su bebé aquí?

—Prob—, ¿la señora va a tener a su bebé aquí?

—Probablemente.

—¿Y le va a doler?

Rocío apretó laablemente.

—¿Y le va a doler?

Rocío apretó la mandíbula.

—Los bebés nacen así, Bruno.

—¿Y mandíbula.

—Los bebés nacen así, Bruno.

—¿Y por eso lloraba?

—Sí.

El niño permaneció pens por eso lloraba?

—Sí.

El niño permaneció pensativo unos segundos.

—Entonces, ¿por qué no le diste la silla?

Rocío loativo unos segundos.

—Entonces, ¿por qué no le diste la silla?

Rocío lo bajó de sus brazos y lo sentó a su lado.

—Porque bajó de sus brazos y lo sentó a su lado.

—Porque tú la necesitabas.

—Pero yo no estaba enfermo.

La frase fue tú la necesitabas.

—Pero yo no estaba enfermo.

La frase fue tan sencilla que Rocío no supo cómo responder.

—Est tan sencilla que Rocío no supo cómo responder.

—Estabas cansado —dijo al fin—. Y cuando tu mamá puedeabas cansado —dijo al fin—. Y cuando tu mamá puede darte algo, te lo da.

—¿Aunque darte algo, te lo da.

—¿Aunque alguien lo necesite más?

Rocío se inclinó hacia él.

—Esc alguien lo necesite más?

Rocío se inclinó hacia él.

—Escúchame bien. Tú eres mi hijo. Yo tengo que cuidarte primero.

úchame bien. Tú eres mi hijo. Yo tengo que cuidarte primero.

Bruno asintió despacio, pero sus ojos seguían mostrando dudasBruno asintió despacio, pero sus ojos seguían mostrando dudas.

—¿Y la señora no tiene mamá?

Rocío sintió.

—¿Y la señora no tiene mamá?

Rocío sintió una punzada de irritación.

—No sé, una punzada de irritación.

—No sé, Bruno. Ya basta de preguntas.

El niño se calló.

Durante Bruno. Ya basta de preguntas.

El niño se calló.

Durante unos minutos, solo se escucharon los pasos del personal y el murmullo distante de las conversaciones. unos minutos, solo se escucharon los pasos del personal y el murmullo distante de las conversaciones. Rocío sacó su teléfono y comenzó a escribir un mensaje furioso a una Rocío sacó su teléfono y comenzó a escribir un mensaje furioso a una amiga.

Quería contarle lo ocurrido desde amiga. Quería contarle lo ocurrido desde su perspectiva, presentar a Irene como una enfermera insolente y describir a Alma como una mujer su perspectiva, presentar a Irene como una enfermera insolente y describir a Alma como una mujer que había exagerado su dolor.

Escribió: *No que había exagerado su dolor.

Escribió: No vas a creer lo que me hicieron en esta clínica. Ahora resulta vas a creer lo que me hicieron en esta clínica. Ahora resulta que una embarazada puede hacer lo que quiera y todos tenemos que ar que una embarazada puede hacer lo que quiera y todos tenemos que arrodillarnos.

Se quedó mirando la pantalla.

Luego añadió: Y encimarodillarnos.

Se quedó mirando la pantalla.

Luego añadió: Y encima quieren hacerme un reporte.

Antes de enviarlo, una quieren hacerme un reporte.*

Antes de enviarlo, una puerta se abrió al fondo.

Irene apareció acompañando puerta se abrió al fondo.

Irene apareció acompañando a Alma, quien avanzaba despacio con ayuda de la enfermera. a Alma, quien avanzaba despacio con ayuda de la enfermera. La valoración inicial había terminado y el equipo médico continuaba vigil La valoración inicial había terminado y el equipo médico continuaba vigilando su estado. Alma parecía agotada.

Su vestidoando su estado. Alma parecía agotada. Su vestido rosa pálido estaba arrugado y tenía los ojos enrojec rosa pálido estaba arrugado y tenía los ojos enrojecidos, pero caminaba con más estabilidad.

Rocío guardó el teléfono.

—Ahidos, pero caminaba con más estabilidad.

Rocío guardó el teléfono.

—Ahí viene —murmuró.

Alma se detuvo a ciertaí viene —murmuró.

Alma se detuvo a cierta distancia. Irene permaneció a su lado, sin obligarla a acerc distancia. Irene permaneció a su lado, sin obligarla a acercarse.

—¿Podemos hablar? —preguntó Alma.

Rocío cruzarse.

—¿Podemos hablar? —preguntó Alma.

Rocío cruzó los brazos.

—Depende de lo que quieras decirme.

Alma bajó la mirada haciaó los brazos.

—Depende de lo que quieras decirme.

Alma bajó la mirada hacia Bruno.

—Primero quiero preguntarte algo a ti, pequeño Bruno.

—Primero quiero preguntarte algo a ti, pequeño. ¿Cómo te llamas?

—Bruno.

—Hola. ¿Cómo te llamas?

—Bruno.

—Hola, Bruno. Yo soy Alma.

El niño la observó con timidez.

—Hola.

Al, Bruno. Yo soy Alma.

El niño la observó con timidez.

—Hola.

Alma le ofreció una sonrisa cansada.

—¿Te gusta tuma le ofreció una sonrisa cansada.

—¿Te gusta tu silla?

Bruno miró el asiento vacío que estaba silla?

Bruno miró el asiento vacío que estaba a su lado.

—Sí.

—Me alegra que estés cómodo.

a su lado.

—Sí.

—Me alegra que estés cómodo.

Rocío esperaba que Alma continuara con una acusación. Sin embargo, la embarazada volvió aRocío esperaba que Alma continuara con una acusación. Sin embargo, la embarazada volvió a mirarla a ella.

—Quiero mirarla a ella.

—Quiero que sepa que no deseo que le hagan daño —dijo—. No vine que sepa que no deseo que le hagan daño —dijo—. No vine aquí para arruinarle el día ni para quitarle nada aquí para arruinarle el día ni para quitarle nada a su hijo.

—Pues no lo parecía cuando a su hijo.

—Pues no lo parecía cuando todos se pusieron de su lado —replicó Rocío.

Alma respiró h todos se pusieron de su lado —replicó Rocío.

Alma respiró hondo.

—Yo solo quería sentarme. Sentí que las piernas meondo.

—Yo solo quería sentarme. Sentí que las piernas me fallaban y tuve miedo de caerme. Cuando fallaban y tuve miedo de caerme. Cuando usted siguió sujetándome, pensé que podía lastimar a mi bebé.

usted siguió sujetándome, pensé que podía lastimar a mi bebé.

La voz seLa voz se le quebró en las últimas palabras.

Rocío desvió la mirada.

—No sabía que era tan grave.

—Le dije que estaba de parto.

—No podía saber exactamente qué estaba pasando.

—Es verdad. Ni le quebró en las últimas palabras.

Rocío desvió la mirada.

—No sabía que era tan grave.

—Le dije que estaba de parto.

—No podía saber exactamente qué estaba pasando.

—Es verdad. Ni usted ni yo podíamos saberlo con certeza. Por eso necesitaba ayuda.

Irene observó a ambas mujeres, preparada usted ni yo podíamos saberlo con certeza. Por eso necesitaba ayuda.

Irene observó a ambas mujeres, preparada para intervenir si la conversación se convertía en una nueva confrontación.

Alma para intervenir si la conversación se convertía en una nueva confrontación.

Alma continuó:

—No quiero que su hijo crezca pensando que conseguir continuó:

—No quiero que su hijo crezca pensando que conseguir lo que desea significa que otra persona tiene que sufrir.

R lo que desea significa que otra persona tiene que sufrir.

Rocío soltó una risa nerviosa.

—¿Ahora también va a enseñarme a educocío soltó una risa nerviosa.

—¿Ahora también va a enseñarme a educarlo?

—No. Usted es su madre. Pero élarlo?

—No. Usted es su madre. Pero él estaba mirando cuando me jaló del brazo.

Bruno baj estaba mirando cuando me jaló del brazo.

Bruno bajó la cabeza.

Alma lo notó.

—No estoy enojada contigo,ó la cabeza.

Alma lo notó.

—No estoy enojada contigo, Bruno —aclaró suavemente—. Eres un niño. Los adultos tenemos Bruno —aclaró suavemente—.

Eres un niño. Los adultos tenemos que enseñarte cómo tratar a los demás.

El pequeño levantó los ojos.

—Yo que enseñarte cómo tratar a los demás.

El pequeño levantó los ojos.

—Yo solo quería sentarme.

—Lo entiendo.

—Mamá dijo que yo iba solo quería sentarme.

—Lo entiendo.

—Mamá dijo que yo iba primero.

Rocío abrió la boca, pero Alma levantó una mano.

—No tienes primero.

Rocío abrió la boca, pero Alma levantó una mano.

—No tienes que explicarme nada, cariño.

Después volvió a dirigirse a Roc que explicarme nada, cariño.

Después volvió a dirigirse a Rocío.

—Cuando usted me vio doblarme de dolor, pudo habermeío.

—Cuando usted me vio doblarme de dolor, pudo haberme soltado. Cuando le pedí ayuda, pudo haber pedido otra silla. Pero siguió sujetándome soltado.

Cuando le pedí ayuda, pudo haber pedido otra silla. Pero siguió sujetándome y me dijo que parir era mi problema.

Roc y me dijo que parir era mi problema.

Rocío sintió que aquellas palabras la rodeaban como las miradas de laío sintió que aquellas palabras la rodeaban como las miradas de la recepción.

—Ya entendí que no le gustó lo que dije.

—No se recepción.

—Ya entendí que no le gustó lo que dije.

—No se trata de que me guste o no. Se trata de que yo también soy trata de que me guste o no. Se trata de que yo también soy una persona.

Hubo un silencio.

Alma apoyó una mano sobre su vientre y una persona.

Hubo un silencio.

Alma apoyó una mano sobre su vientre y cerró los ojos brevemente, recuperando el aliento.

—Quiero que mi hijo cerró los ojos brevemente, recuperando el aliento.

—Quiero que mi hijo nazca en un mundo donde las personas no tengan que demostrar cuánto dinero tienen para mere nazca en un mundo donde las personas no tengan que demostrar cuánto dinero tienen para merecer respeto. Eso es todo.

Rocío sintió una oleada de vergüenza,cer respeto. Eso es todo.

Rocío sintió una oleada de vergüenza, pero la transformó inmediatamente en enojo.

—Usted habla como si fuera pero la transformó inmediatamente en enojo.

—Usted habla como si fuera perfecta.

—No lo soy —contestó Alma—. También me equivoco. Pero hoy, perfecta.

—No lo soy —contestó Alma—. También me equivoco. Pero hoy, cuando vi que usted estaba furiosa, no quise vengarme.

Quise cuando vi que usted estaba furiosa, no quise vengarme. Quise que alguien pudiera impedir que volviera a pasar.

Bruno se desl que alguien pudiera impedir que volviera a pasar.

Bruno se deslizó de la silla y se acercó a su madre.

—Mamá, ¿podizó de la silla y se acercó a su madre.

—Mamá, ¿podemos pedirle perdón?

Rocío lo miró como si hubiera pronunciado una palabraemos pedirle perdón?

Rocío lo miró como si hubiera pronunciado una palabra prohibida.

—¿Qué?

—A la señora.

Alma permanec prohibida.

—¿Qué?

—A la señora.

Alma permaneció inmóvil.

Irene no dijo nada.

Rocío abrióió inmóvil.

Irene no dijo nada.

Rocío abrió la boca, la cerró y volvió a abrirla. Su hijo la miraba con una la boca, la cerró y volvió a abrirla. Su hijo la miraba con una esperanza sencilla, sin comprender el orgullo que estaba librando una esperanza sencilla, sin comprender el orgullo que estaba librando una batalla dentro de ella.

—Bruno, tú no tienes batalla dentro de ella.

—Bruno, tú no tienes por qué pedir perdón —dijo finalmente.

—Pero tú dij por qué pedir perdón —dijo finalmente.

—Pero tú dijiste que yo podía pedir lo que quisiera.

—¡Eso no tieneiste que yo podía pedir lo que quisiera.

—¡Eso no tiene nada que ver!

El niño retrocedió un paso.

Alma bajó la mirada, decepcionada, nada que ver!

El niño retrocedió un paso.

Alma bajó la mirada, decepcionada, pero no insistió.

—No quiero obligarla a decir nada —m pero no insistió.

—No quiero obligarla a decir nada —murmuró—. Solo quería que supiera cómo me sentí.

Seurmuró—. Solo quería que supiera cómo me sentí.

Se volvió hacia Irene.

—¿Podemos regresar? Necesito descansar volvió hacia Irene.

—¿Podemos regresar? Necesito descansar.

—Por supuesto.

Antes de marcharse, Alma miró una.

—Por supuesto.

Antes de marcharse, Alma miró una última vez a Bruno.

—Cuídate mucho, pequeño.

El niño levantó una última vez a Bruno.

—Cuídate mucho, pequeño.

El niño levantó una mano en un saludo tímido.

Rocío observó cómo ambas mano en un saludo tímido.

Rocío observó cómo ambas desaparecían por el pasillo. Había ganado la discusión desaparecían por el pasillo. Había ganado la discusión en su propia cabeza: no había pedido perdón, no en su propia cabeza: no había pedido perdón, no había aceptado culpa alguna y seguía convencida de que nadie había aceptado culpa alguna y seguía convencida de que nadie tenía derecho a cuestionarla.

Entonces Bruno tiró suav tenía derecho a cuestionarla.

Entonces Bruno tiró suavemente de su blusa.

—Mamá.

—¿Qué pasa?

—Cuando yoemente de su blusa.

—Mamá.

—¿Qué pasa?

—Cuando yo sea grande, ¿también puedo decirle a la gente que se quite porque yo sea grande, ¿también puedo decirle a la gente que se quite porque yo voy primero?

Rocío se quedó helada.

Y por primera vez, no tuvo una voy primero?

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Rocío se quedó helada.

Y por primera vez, no tuvo una respuesta preparada.

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